¿Qué se siente estar dentro de una cámara hiperbárica?
Es una de las dudas más comunes antes de la primera sesión, sobre todo por el temor a sentirse encerrado. La buena noticia: la mayoría de las personas describe la experiencia como cómoda y tranquila. Aquí se explica, paso a paso, qué se puede esperar.
El miedo a los espacios cerrados es la preocupación número uno de quienes se acercan por primera vez a la oxigenación hiperbárica. Es completamente normal. Por eso vale la pena saber cómo son realmente las cámaras y qué ocurre durante una sesión.

En MHO2, las cámaras son rígidas e individuales, con paredes transparentes. Esto hace que el espacio se perciba amplio y luminoso, y que en todo momento se pueda ver hacia afuera. No es una sensación de encierro, sino más bien la de estar en una cápsula tranquila.
Cómo se vive una sesión, paso a paso
Antes de entrar
El personal explica todo el proceso y resuelve cualquier duda. La persona entra con ropa cómoda y se acomoda dentro de la cámara individual.
Al iniciar
La cámara se presuriza poco a poco. Lo más común es sentir los oídos tapados, similar a cuando despega un avión. Se compensa con maniobras sencillas que el personal indica.
Durante la sesión
Es el momento de relajarse. Muchas personas aprovechan para descansar e incluso quedarse dormidas. El personal mantiene comunicación en todo momento.
Al terminar
La cámara se despresuriza de forma lenta y controlada. Al salir, lo habitual es poder retomar las actividades del día con normalidad.
¿Y si hay claustrofobia?
Es una situación frecuente y se puede manejar. Al ser cámaras transparentes e individuales, el espacio se percibe abierto. Cuando existe claustrofobia importante, lo mejor es comentarlo con anticipación, para valorar la mejor manera de acompañar la sesión y que la experiencia sea lo más tranquila posible.
¿Quedan dudas sobre la experiencia?
Con gusto se resuelven todas las preguntas antes de una primera sesión.
